jueves, 13 de enero de 2011

Decisiones para la independencia que creíamos correcta.

Cuando uno apuesta por una relación, apuesta por que todas las metas de la vida podrán cumplirse en conjunto. Sueños de familia, sueños laborales, sueños de hogar, tener una casa, hijos y un perro. Pero a medida que pasa el tiempo te vas dando cuenta que el arranque que te hizo independizarte no era realmente el amor, si no que era eso, vivir la vida, lejos de tus padres, trabajar para uno, pero acompañada de alguien que crees, será un apoyo. Luego ves que tus metas, no san las mismas que tu pareja, los saltos que quieres dar para obtener cosas, no son las mismas con quien vives, y al final ni la vida en pareja te satisface tanto como las primeras veces.

Llegas a la conclusión que estás viviendo con un amigo,  que no es tu enemigo, pero sientes que está pero no está. Ya no hay temas de conversación ni hay diálogo que interese mas allá de los temas tradicionales cotidianos. Como te fue?, te duele algo?, a que hora sales mañana?, que hay de comer?... ya ni acostumbras a hacer panoramas ni vivir la vida como habíamos soñado al independizarnos. Por qué la vida se vuelve tan rutinaria?, Por qué vivir en pareja siempre a las finales es tan monótona?, Por qué comienzas a encontrar en otras personas lo interesante y fascinante que deberías encontrar en tu propia pareja?, pero hay una cosa... a pesar de saber que pasos deberías dar, sabes que con quién vives no lo encontrarás en otro lado, porque es incondicional y es a la larga una buena persona.